Leo en 20minutos.es:

“Los jóvenes franceses se manifiestan pero los españoles beben”.

Este explícito titular del rotativo británico The Times resume un debate que ha traspasado fronteras en torno a dos acontecimientos plagados de diferencias y similitudes.

Mientras los franceses luchan por la retirada de un contrato laboral que consideran injusto e ineficaz -para acabar con las altas tasas de paro-, los españoles compiten por batir un particular récord etílico.

Y es que no puedo negar que tengan razón.

Como escuchaba ayer en la radio, nos están educando en la sumisión, pensamos que por mucho que nos quejemos no seremos capaces de cambiar el sistema así que nos limitamos a hablar de lo mal que están las cosas, pero en voz baja.

Sinceramente espero que a nuestros vecinos franceses les hagan caso, que consigan cambiar algo, se lo merecen. Y también anhelo que en España lleguemos algún día a ser la décima parte de combatibos que son ellos.

Un saludo