Durante todo el día de ayer, Google rindió homenaje a Joan Miró modificando su logo tradicional por el siguiente:

Pues bien:

Hasta que Google cometió el error de homenajear a Joan Miró en el 113 aniversario de su nacimiento. Momento en el que alguien, un amigo, so pretexto de proteger los derechos de propiedad intelectual del autor y su familia, ha exigido a Google la retirada del ‘doodle’ de homenaje bajo amenaza de demanda. Y es que a quién se le ocurre. Porque no sólo la obra de Miró, sino cualquier cosa que se parezca remotamente entienden les pertenece a ellos y sólo a ellos. Porque la importancia cultural de la obra mironiana en nada queda cuando se trata de defender dudosos derechos económicos. Porque tal y como algunos entienden la propiedad intelectual, hasta para la honra hace falta permiso. Porque no importa que se trate de una ingeniosa muestra de afecto y respeto al artista por parte de unos sinceros admiradores que no obtienen lucro por ello. En suma, porque alguien ha metido la pata hasta el fondo. Porque hay que ser asno para confundir un homenaje de alcance internacional con una violación de la propiedad intelectual. Esto es lo que pasa cuando la propiedad intelectual se desmadra. Esto es lo que pasa cuando tus amigos se desmadran. ¿Habrá quien proteja al legado de Miró de éstos sus amigos?

Fuente: Retiario

Lamentable hasta donde llega el extremismo por los derechos de autor y las ganas de llenarse los bolsillos. Creo que esto va a acabar mal.