Hola amigos, hoy tenemos un post sobre mis queridos talibanes de la iglesia catódica.
La verdad que no he podido resistirme al leer el siguiente titular:
Sinceramente me parece lamentable el hecho, pero por si aún no estan claras las intenciones de este amistoso cura os dejo unas perlas del artículo:
los padres se dirigieron al párroco semanas antes de la primera comunión para informarle y pedirle que sustituyera la oblea tradicional de trigo por otra especial para celiacos, elaborada con agua, fécula de patata y emulsionante E322. La respuesta del cura de la iglesia de Cristo Rey no pudo ser más tajante: Victoria no sólo no podía sustituir la hostia de trigo, sino que la única forma para tomar la comunión era bebiendo vino de un cáliz.
“Es una injusticia que clama al cielo y una manera de discriminar aún más a una niña que no creo que vaya a pecar por tener una enfermedad. ¿Es que Jesucristo hubiera puesto algún inconveniente?”, exclama, indignada, Nuria, la madre, que sostiene que “este tipo de trabas no hacen más que alejar a la gente de la Iglesia”.
La madre lleva toda la razón cuando dice que estas actituces aleja a la gente de la iglesia, pues se supone que dan aliento a las paersonas cuando lo necesitan …. y no les meten el dedo en la yaga cuando más está sangrando.
Sin comentarios… él solo se tira las piedras a su tejado …..“El Derecho Canónico deja claro que el pan debe ser exclusivamente de trigo porque es un signo que nos une con la Última Cena de Cristo, pero la comunión del cáliz con el vino consagrado es igualmente íntegra y válida. Sustituir la hostia sagrada por otra de maíz sería igual que bautizar a alguien con aceite o aceptar el sacramento del matrimonio entre dos hombres”, indica el sacerdote Juan García,
Aunque lo mejor viene ahora, y, por favor, atentos a la sucesión de contradicciones
teólogos como Juan José Tamayo o Casiano Floristán censuraron en su día la “rigidez” de la norma e indicaron que el pan de trigo “es un símbolo que tiene su significado en su contexto”.
En 1995, el cardenal Ratzinger (actual Papa) prohibió la consagración con obleas de maíz u otro producto ajeno al trigo. En 2003, la Conferencia Episcopal Española quiso ser “sensible” a la situación de los celiacos y promulgó una nota reconociendo la enfermedad e instando a los curas a poner a disposición de los fieles afectados que lo demanden un segundo cáliz para tomar la comunión, considerando que así habría “capacidad de adaptación” a los tiempos.
Aunque parezca mentira, por una vez estaré de acuerdo con la Conferencia Episcopal y reconocer un esfuerzo (por así llamarlo) a integrar a colectivos….
Esta vez prefiero no comentar nada de Razinger Z…….
Extraído de El Pais.es
















