Y la principal razón es que Microsoft entra en el negocio de la F-1, por lo que la vida de los pilotos peligra:
Las ECUs (Electronic Control Units, responsables de la gestión del motor del coche) serán controladas por desarrollos de Microsoft, mientras que Bridgestone será el único proveedor de ruedas del campeonato del 2008.
(…)
Los de Redmond no han hecho demasiado en este tipo de componentes, y desde luego no son uno de los grandes en el mundo automovilístico. Esperemos que sepan lo que hacen. Lo último que quiere ver un piloto que va a la velocidad del sonido y coge una curva es una ventanita avisándole de que tiene que apagar el ordenador y que se le enviará una notificación a Microsoft.
Fuente: the inquirer
Una lástima, ahora que Alonso está cerca de conseguir su segundo título mundial, a ver si se nos va a desparramar en alguna curva.





