Acabo de encontrar en Youtube un video de cómo un chimpancé juega al mítico comecocos:


Seguro que a este mono no le han contado que los videojuegos son tan adictivos como el alcohol o el cannabis (Es el típico informe que hacen de cuando en cuando para criminalizar cosas triviales en vez de atacar el problema de fondo).

Aunque en parte el vídeo me recuerda a todos esos repugnantes experimentos en los que se usan animales, también me recuerda que no son tan diferentes a nosotros, un poco más de pelo pero nada más.

Pero no sé en qué momento ni por qué razones, al ser humano se le metió en la cabeza que era un ser superior a todo lo existente en el planeta. Puede que tengamos algunas características que nos conviertan en seres evolutivamente más preparados que otros pero también tenemos defectos que nos convierten en la peor calaña.

Me quedo con la tierna mirada del chimpancé, deseando que algún día nosotros la tengamos similar.