Hace un par de días, cansado de verme los michelines en el espejo, me propuse salir a correr media horita para bajar grasas.

Resultado: me cago en las agujetas!!!

Ayer ya estaba cansado y me costaba andar, pero aún así me dio el venazo de salir a correr de nuevo. Al primer paso los muslos me gritaban que parase pero no les hice ni caso y seguí a lo mío. ¡En qué hora!

Hoy ya si que necesito una silla de ruedas para moverme. Llevo toda la mañana aguantando ir a la máquina de Coca cola sólo por no levantarme y sentir las agujas clavadas en las piernas. Rezo para que no duren muchos días más pero…. por mis narices que voy a seguir corriendo!