A cuento del alto tanto por ciendo de chavales que no ven con buenos ojos la homosexualidad:

Luis, de 30 años, tiene media cara rota: fractura de varios huesos en el lado izquierdo y posible afectación de la mandíbula. Hoy le van a operar en un hospital madrileño, a causa de una patada que recibió el sábado pasado en la piscina pública de La Elipa, en Moratalaz (Madrid). Le atacaron un grupo de 10 chavales, la mayoría menores, tras darse un beso con un amigo holandés. Les llamaron “maricones” y les espetaron: “¡Hijos de puta, no merecéis vivir!” y “¡Vuestra vida es una mierda!”. La pareja había ido al solarium nudista que frecuentan grupos de gays.

Después, los violentos -muchos menores de edad, según los testigos, y de etnia gitana- huyeron y no han sido detenidos. Fueron arengados por personas mayores que se escandalizaron al ver a la pareja en actitud cariñosa.

Fuente: elpaís.es

Voy a comprobar corriendo el calendario… parece que estamos en la Edad Media más que en el S XXI.

Seguro que los agresores se sintieron amenazados por esa arma de destrucción masiva que es el beso entre dos personas. Y digo bien: personas; no hombres ni mujeres, personas.