Los 95 pasajeros que el pasado domingo por la noche viajaban en el vuelo JKK648 de la compañía Spanair no salían de su asombro. Habían salido del aeropuerto barcelonés de El Prat con destino a Santiago de Compostela. Pero, sorprendentemente, el avión aterrizó en Sevilla. O sea, que en lugar de la plaza del Obradoiro, habrían tenido que visitar la Giralda. Y en lugar de sufrir la humedad de la capital gallega, habrían padecido el calor asfixiante del sur. La propia aerolínea confirmó ayer los hechos.
Aunque parezca el argumento de una película es real como la vida misma. ¿Os preguntáis a qué fue debido el error?
El origen del error hay que buscarlo en Suecia. En concreto, en Estocolmo. Spanair había alquilado el vuelo a la compañía sueca Nordic Airways, que opera preferentemente en los países escandinavos. La persona que debía diseñar el plan de vuelo confundió las siglas SCQ, que corresponden al código del aeropuerto de Santiago de Compostela, con las siglas SVQ, que se identifican con el de Sevilla. Todos los tripulantes del avión eran suecos, con lo que las dificultades del idioma contribuyeron a aumentar la confusión.
Vamos, que la próxima vez que viaje en avión me intentaré colar en la cabina para supervisar pa’onde vamos.






